domingo, 23 de julio de 2017

Amarga Victoria - Una luz entre la sombras



Cualquier cinéfilo que se precie, sabe que 1939 fue un año crucial para el cine. Es posible que algunos cataloguen ese año como el mejor de la historia del cine. Fue un año en el que hubo de todo: Películas míticas como 'Lo que el viento se llevó', producciones fantásticas como 'El mago de oz', westerns que marcaron tendencias como 'La Diligencia', comedias deliciosas como 'Medianoche', obras cumbres del cine de aventuras como 'Beau Geste' y 'Las cuatro plumas'. De hecho cualquiera de esas películas, muchas de ellas nominadas incluso, podrían haber ganado el Oscar y no hubiera sido injusto. El mismo caso con directores, actores y actrices. En esta última categoría la competencia fue brutal. Y finalmente lo ganó Vivien Leigh por 'Lo que el viento se llevó'. Y entre esas nominadas destacaba Bette Davis por 'Amarga Victoria'. Una interpretación que si quizás no se hubiera realizado en 1939 habría supuesto el  tercer oscar casi consecutivo de la propia Davis. Y posiblemente la película habría tenido una mayor consideración.


 'Amarga Victoria' nos presenta a Judith Thaherne (Davis), una heredera mimada de rica familia. Vive en su mansión con su indolente hermano, con su amiga y secretaria Anna King (Geraldine Fitzgerald) y un personal de fieles sirvientes que se ocupan del flujo de invitados y pretendientes de Judith. Entre ellos Alec (Ronald Reagan) y un entrenador de caballos llamando Michael (Humphrey Bogart). Todo en principio es felicidad hasta que la vida alegre de Judith se perturba con fuertes dolores de cabeza, pérdida de visión, etc, lo cual la convierte en temerosa, frágil y de mal genio. Superando las obstinadas objeciones de Judith, Ann le piede que consulte al médico de familia, Parsons (Henry Travers), quien a su vez llama a un especialista, el Dr. Frederick Steele (George Brent).

Es bastante difícil convencer a la gente para que vea cine clásico y aún más complicado recomendar una película de este estilo, denominadas 'Woman Pictures'. Eran un tipo de películas, normalmente melodramáticas, donde toda la historia giraba en torno a una mujer. Actrices como la mencionada Bette Davis, Joan Crawford, Barbara Stanwyck, etc eran capaces de reclamar toda la atención de la historia. Y generalmente lo bordaban. En el caso de 'Amarga Victoria', se presenta un melodrama de tono no excesivo a pesar de la trama que trata. Está basada en una obra teatral de Broadway (representada con poco éxito por Tallullah Bankead y también por Barbara Stanwyck y Melvyn Douglas un año antes del estreno de la película) y adaptada por Casey Robinson, que tres años antes estuvo nominado por 'El Capitán Blood'. 'Amarga Victoria' fue un gran éxito para Warner Bros. De hecho era la película favorita de Bette, de todas las que había realizado, en un año en el cual intervino en otras tres películas de calidad como 'Juárez', 'La vida privada de Elizabeth y Essex' y 'La solterona'



Fue en 1939 cuando Bette Davis se estableció como una de las apuestas más exitosas de Warner Bros. De hecho Davis estuvo nominada al Oscar a la Mejor Actriz ininterrumpidamente de 1939 a 1943. Davis luchó por conseguir los derechos de la película, los cuales tenía Selznick. Cuando Selznick prefirió centrarse en 'Lo que el viento se llevó', los derechos fueron adquiridos por el productor Hal Wallis. A pesar de todo, 'Amarga Victoria' resultó ser un triunfo en todos los sentidos y donde la actuación estelar de Bette Davis se impone a cualquier objeción. Y todo eso a pesar de que los sentimientos bordean la sensibilización, el comportamiento cuestionable de algunos personajes y la ridiculez de los planteamientos médicos. La interpretación poderosa y turbulenta de Bette Davis que pasa por distintos estados de ánimos y emociones y se enfrenta con elegancia a una enfermedad terminal elimina todos esos atisbos planteados en la trama de la película.

Davis como Judith experimenta y ejecuta cuidadosamente una versión elaborada de los estados psicológicos: la negación de lo que le está pasando, la ira de no poder hacer nada y que afecta a los demás, la negociación de su vida, la depresión de que le mintieron y que va a morir y la aceptación silenciosa de su fatal destino. Quizás para un público actual, más sofisticado en el conocimiento sobre el cáncer y su tratamiento, la película requieres más de su incredulidad y de que el propósito de 'Amarga Victoria' es eliminar la medicina para dar cabida al melodrama y sobre todo a ese viaje hacia la muerte de Judith y como afronta esas distintas etapas. Bette Davis en todos esos aspectos está casi perfecta, realizando una amplitud de registros impresionante  con un particular magnetismo y luminosidad.




En 'Amarga Victoria' hay una conjunción extraordinaria de factores técnicos y artísticos que provocan que la película funcione magníficamente. Las cualidades artísticas de Bette Davis son las más representativas pero sin la ayuda de Edmund Goulding, un director que incluso pasó por una situación similar a la del personaje de Davis con su mujer, no habría sido posible. Goulding supo manejar la tensión sentimiental que fuera del rodaje mantenían Bette Davis y George Brent, consiguiendo tranquilizar a Davis en las primeras escenas, en el romanticismo en mitad de la película y en la serenidad al final, la cual son un reflejo de la propia Davis durante el rodaje. Con George Brent, Bette Davis realizó algo más de 10 películas y jamás fueron tan románticamente emparejados como en esta película. En 'Amarga Victoria', Brent ofrece una actuación sobria, hierática, siendo en principio un médico preocupado, después como una figura paterna y acabando siendo el marido de Judith. Por otra parte tenemos un reparto de secundarios que cumplen excelentemente como Ronald Reagan, Humphrey Bogart (el cual aún estaba por llegar al estrellato unos años después por 'El Halcón Maltés' y 'Casablanca') y sobre todo Geraldine Fitzgerald, que como Ann es un medidor del temperamento emocional de Judith y que además media entre su amiga y el doctor Steele. Dos semanas antes del estreno de 'Amarga Victoria', Fitzgerald había hecho su debut en Hollywood en 'Cumbres Borrascosas' y fue nominada a Mejor Actriz Secundaria.

Y esos detalles técnicos los aportaron el director de fotografia Ernest Haller, que siempre había filmado en blanco y negro hasta que precisamente en ese mismo año 1939 realizó la fotografía en color de 'Lo que el viento se llevó' y recibió un Oscar. Sin embargo, Haller era magnífico con las tonalidades grises y negras y especialmente como encender, o sea, como dar luminosidad a Bette Davis en cada momento, como había hecho el año anterior con la propia Davis en 'Jezabel'. Y Max Steiner, el cual produce una de sus partituras más sutiles. De hecho hay una anécdota en la cual Davis dice a Goulding: "Bueno Eddie ¿Voy a actuar o lo hace Max". Goulding le aseguró que todo el drama era suyo aunque al final si se nota esa composición 'angelical' que acompaña a Davis al más allá, para consternación de Davis.

Hay una frase que define lo que es la película: "Vivir la vida para poder aceptar la muerte cuando llegue, con belleza y elegancia". Y es que 'Amarga Victoria' consigue que esas etapas de una muerte anunciada sean como una victoria, una victoria sobre la oscuridad.

Trailer de 'Amarga Victoria'




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